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La elección de una casa de madera ha de hacerse por el deseo de vivir en un entorno natural y distinto.
Una casa de madera no es solamente otro tipo de casa, es otro tipo de vida.
Nadie duda de los efectos beneficiosos que, para la salud, comporta vivir en madera, ya sea para enfermedades de tipo reumático, como para cierto tipo de alergias y la mayoría de las que provoca el stress, por el ritmo de vida actual.
La no acumulación de electricidad estática y una mejor absorción de ruidos,
hacen el ambiente mucho más agradable y relajante.
Un menor consumo energético, tanto en
calefacción como en aire acondicionado y la posibilidad de construir su propia
vivienda, también deciden a muchas personas. Por las especiales características
de la madera, cuando estas casas se utilizan como segunda vivienda, tienen la
gran ventaja de encontrarlas en cada visita como si estuvieran siempre
habitadas.
La madera es un producto ecológico,
los bosques son cortados, replantados y cuidados, sin producir el menor daño al
entorno. De los árboles es aprovechado absolutamente todo, sin ocasionar ningún
tipo de residuo, basura o daño persistente en la naturaleza. En este momento,
existe en Finlandia el doble de reservas de madera que a principios de siglo.
Las casas pueden construirse sin utilizar ningún producto químico, es decir, puede ser una construcción totalmente ecológica.
En las construcciones de madera como en cualquier otra existen muchas cualidades que afectan directamente a la duración estética y lo que es más importante, a su habitabilidad.
Las casas de madera son normalmente más económicas que las de obra tradicional, con ningún material natural se puede construir más económico. La compra de una casa de madera a un proveedor y constructor serio y experimentado no es una aventura, consulte a quien viva en una y no se arrepentirá ya que cada día será más habitual. Este mercado ha estado duplicando sus ventas en los últimos años y seguirá en crecimiento ascendente, hasta llegar al porcentaje habitual en los países de nuestro entorno.
De la Revista "Vivir en Madera" nº 01
El futuro de la construcción
está en la madera (29 de julio de 2005)Las enormes ventajas medioambientales del uso de la madera en la construcción se conocen bien. Un ejemplo procedente de Irlanda demuestra que estas ventajas se asocian, además, a importantes beneficios económicos.
La responsabilidad de este desarrollo debe atribuirse a los esfuerzos de los fabricantes europeos de estructuras de madera. Durante los primeros años, la actividad de estas empresas se centró en el suministro de las partes a los "autoconstructores" de su propia vivienda individual. Sin embargo, con el paso del tiempo, los promotores inmobiliarios empezaron a comprender las ventajas de estas estructuras. En sus comienzos, el 90% de la producción de estructuras de madera se destinaba a compradores individuales y sólo un 10% a promotores. Actualmente, alrededor del 98% de la cifra de negocio procede de estos últimos.
La fabricación de las estructuras de madera fuera del propio solar ofrece ventajas adicionales. En general, permite que los solares puedan ser más pequeños, reduce los desperdicios así como la necesidad de suministros durante la construcción. Los costos de material de las estructuras de madera son, asimismo, muy competitivos. Un constructor puede obtener el kit necesario para edificar un pareado típico por menos de 10.000 euros. En cuanto al comprador de la vivienda, las grandes ventajas se ponen de manifiesto en los costes de mantenimiento. La menor masa de estos edificios y su mejor aislamiento en comparación con los de los de hormigón permiten alcanzar la temperatura interior deseada mucho antes. Se afirma que la calefacción de estas casas, en Irlanda, cuesta un 50% menos que la de las viviendas de ladrillo o bloques de cemento equivalentes. En muchos países, el factor que limita en mayor medida el uso de la madera en la construcción de edificios es la idea de que estas estructuras se incendian y deterioran con más facilidad. Así sucedía en Irlanda y en Gran Bretaña durante los años 80 y principios de los 90. En aquella época, las compañías de seguros ejercían una discriminación activa contra esta forma de construcción.
Así como los promotores se sienten cada vez más atraídos por las estructuras de madera, gracias a la oferta de importantes ventajas técnicas y económicas, los gobiernos también están empezando a reconocer los beneficios medioambientales de este modo de construcción.
Uno de los fabricantes especialistas en estructuras de madera, se está preparando para ese futuro mediante el desarrollo de diseños de viviendas super-eficientes. En 2004 lanzó su Eco Casa, de tecnología punta. El proyecto combina un extenso uso de la madera en la estructura y otros elementos estructurales con las últimas tendencias sobre ahorro energético.
El fabricante calcula que una casa de este tipo, completamente edificada (incluyendo electricidad, mobiliario, etc.), costaría entre 300.000 y 350.000 euros. Su comprador ahorraría sobre todo en combustibles. Sin embargo, la empresa piensa también que esta forma de edificación empezará a despegar en la UE con la introducción inminente de las regulaciones que favorecen la construcción de edificios con un diseño energético eficiente. |